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sábado, 16 de agosto de 2014

Jardín Secreto. Por Viví Cervera

Nota: Si vas a leer este artículo omite o limpia todo posible juicio que llegue a tu mente. Como te habrás dado cuenta, el contenido de este blog trata las situaciones humanas en la forma más elevada posible, contando como siempre con tu amor y tu receptividad.
Debe existir en cada ser humano un jardín secreto, un pequeño gran lugar para guardar tesoros preciados, palabras hermosas, momentos felices, recuerdos conscientes, cosas que bajo ninguna circunstancia saldrán a la luz por sagradas, por santas.
En días pasados tuve la oportunidad de dialogar con una amiga que pasaba por una experiencia difícil y que se encontraba cargada de pánico, vergüenza, culpa y tristeza por la forma en la que habían sucedido ciertas cosas en su vida.
Me contaba que atravesaba por estas emociones a raíz de dos factores:
1. Que le había sido infiel a su esposo y 2. Que se había tomado unas fotos íntimas y se las había enviado a su amante, quien las dio a conocer en el sitio donde ambos trabajan, burlándose de las mismas. Como imaginarás esto puede llegar a ser devastador para cualquier mujer, pero puede ser superado si se procede con humildad.
Dadas las circunstancias del caso y de acuerdo con ella, lo mejor fue hacer silencio, porque hablar con la persona que difundía las fotos sólo habría servido para propagar el rumor y tal vez llegar a afectar a otras personas que no tenían por qué enterarse.
El asunto es que ella se sentía la mujer más baja del mundo por ambas razones y no sabía qué hacer. Por lo que le sugerí que hiciera algo inverosímil: “A quien te haya hecho daño, en tu mente pídele perdón.” Eso te liberará y si te libera a ti, también lo hace con esa pequeña parte de tu Ser que es esa persona que se ve afuera. Ella regresa de tu pasado para que sanes algo que quizá no tenga que ver con las fotografías o con la expresión humana que llamamos infidelidad. Es a esto a lo que me refiero en mi meditación “4 palabras que curan”:
 …Con 4 palabras que curan puedes eliminar de raíz tu dolor emocional o físico, simplemente reconociéndolo como un recuerdo y agradeciéndole que haya salido a la superficie para que pudieras sanarlo. Igualmente sucede cuando tienes conflictos con las personas a tu alrededor, ya que para iniciar tu proceso de limpieza estableces en tu conciencia, el punto común entre ellas y tú, para en esa forma pedirles perdón por ese difícil momento que les has ocasionado en el pasado o en un momento paralelo a este, creando una misma conciencia universal. Es en esta forma como recuperas tu paz interior y tu equilibrio en relación con los demás seres de la Tierra.
Las 4 palabras curan, porque te liberan de la trampa mental que significa, hacer entender, convencer a alguien de que debe cambiar. Te liberan de la ilusión que significa pretender modificar los comportamientos de los demás y son una práctica interior e individual que limpia y transmuta las memorias del pasado que constantemente penetran tu mente, transformándolas en pura luz, de manera que llegue a ti la inspiración de la Divinidad.
Por cada vez que ese pensamiento doloroso llegue a tu mente, dile a quien te ofendió: Perdón por lo que hay en mí que te hace actuar de esta manera. Lo siento, gracias, te amo.
No será fácil pero necesitas hacerlo y di esto de corazón porque no existe una verdad más sagrada. Lo sucedido es parte de tus memorias, porque es a ti a quien le duele. Hazlo una y otra vez hasta que esa “deuda” que contrajiste en tiempos remotos, esté pagada.
El proceder de esta manera borrará ese recuerdo que compartes con esa persona y tú te sentirás en paz, que es lo único que en realidad deseas.
De igual manera puedes proceder con el tema relacionado con la infidelidad. Cuando pase el tiempo dejarás de verlo como un error, dejarás de verlo como lo que te enseñaron, que por supuesto es una cadena que tiene miles de años alrededor del cuello de los humanos (especialmente las mujeres), impidiéndoles una vida libre de culpas, o la posibilidad de amar y aceptar lo sucedido como si fuera un aprendizaje necesario, un paso importante en el difícil proceso de vivir. No tienes nada que perdonarte porque no eres mala, sólo eres un ser humano que tuvo que vivir esa situación para crecer y en esta forma asumir los pasos siguientes.
La infidelidad es una escuela necesaria para gran parte de la humanidad. De nuestra interpretación de ella dependerá la estabilidad emocional de las generaciones venideras. No obstante, si te hace sentir mejor, expresa mentalmente tu sentimiento, perdón, amor y gratitud hacia tu esposo. Eso jamás sobra.
Debe existir en cada ser humano un jardín secreto, un pequeño gran lugar para guardar tesoros preciados, palabras hermosas, momentos felices, recuerdos conscientes, cosas que bajo ninguna circunstancia saldrán a la luz por sagradas, por santas. Tu intimidad es una de ellas. Atesórala. Y los detalles íntimos que alguien haya compartido contigo como las conversaciones, los hechos, las fotos, los videos, los actos, todo ello debe quedarse sólo para ti, por muy solitari@, ofendid@, dolid@ o enojad@ que te encuentres. Destruir la imagen o la intimidad de otra persona es destruirte a ti mism@ y por encima de todo, te debes amor, te debes respeto. Y el honor ha de ser tu virtud más visible. No olvides esto.
Gracias por leerme. Te amo.
© Todos los derechos reservados. Vivi Cervera 2013.