Gracias

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martes, 18 de enero de 2011

Tienes posibilidades ilimitadas si en vez de huir, ¡corres hacia ti!



Tal como compartíamos la semana anterior, podemos ver que no hay nada malo acerca de lo que tenemos, sino que en realidad en vez de correr hacia la felicidad estamos huyendo de nosotros mismos. Pero nada mejor que ver algo para poder elegir un cambio, descubrimos dónde está la insatisfacción y cambiamos la dirección, correr hacia uno mismo, hacia ese lugar que nunca ha dejado de estar allí y comenzar a estar presentes, con atención, con amor.

Es aquí cuando comienza la verdadera aventura, la alegría de descubrir tu verdadero yo. El transformarte a ti mismo es en última instancia la única solución para el descontento.


¿Cómo hacerlo? ¿qué hacer? esto proviene de la expansión interna amor-conciencia, el recuperar la inocencia, la paz y la alegría que teníamos cuando éramos niños pero en una experiencia adulta. Para comenzar a abrazarnos a nosotros mismos tal y como somos, debes dejar ir las cosas que no te gustan, y pulir los aspectos que admiras y disfrutas, hasta que se sienta esa alegría intrínseca sin motivo aparente, porque sí.

Esta alegría, este amor, se refleja en el exterior, y se reflejan en todas nuestras relaciones. Vamos a empezar a percibir la magia y la belleza en el momento actual, en lugar de descontento, anhelo y la búsqueda eterna.

Ahora bien, prácticamente qué podemos hacer. Para los que ya usan mi Sistema, las facetas. Ya saben, con ellas van trabajando y observándose. Con quienes no lo utilizan aún, seguramente tienes esos momentos en que te miras al espejo y te criticas, sea el cuerpo, las arruguitas, el pelo, es el momento en el que llevas tu atención a lo que está mal.

Te voy a pedir esta vez que al hacer eso, ¡pares! Lleva tu mirada profunda a tus ojos reflejados en el espejo y quédate un momento allí, como si te estuvieras mirando con el corazón también pero sin el intelecto que busca qué está mal para arreglarlo. Mira tu corazón, a través de tus ojos y dí las dos palabras que más te gustan escuchar de quien amas, ¿qué es lo que te gusta que te digan?, ¿qué extrañas que no te dicen? dos palabritas… y siente.

Pasa otro poquito mirándote a los ojos y tal vez ahora en medio de todo ese afluente de crítica que quiere salir, una sonrisa se esboza. Haz este ejercicio varias veces al día y luego me cuentas, no será fácil al principio, pero lo lograrás. Llénate de amor a ti mismo en vez de crítica, llénate de sí a ti en vez de rechazo, y verás que te conviertes en el imán más poderoso a todo el amor y la abundancia, todo es sólo un espejo que refleja tu interior, y te dejo con esto hasta la próxima semana.

Envíame tus comentarios y preguntas, procuraré desde Buenos Aires, en la semana de preparación para el evento, ir respondiéndote todo lo que sea posible.

Gracias.

ISHA