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domingo, 23 de noviembre de 2014

Hagámoslo simple. Por Wayne Dyer

El verano es un momento ideal para disminuir la marcha y reflexionar sobre todos los dones que nos ofrece una vida más sencilla y pacífica. Sus elecciones personales puedes ayudarlos a alinearse con la naturaleza tranquila del Tao. Por ejemplo, por qué no optar prescindir de alguna nueva tecnología, al menos parte del tiempo. Pueden elegir escribir a mano y sentir su conexión con su Fuente a medida que las palabras fluyen a través de su corazón hacia el papel. Pueden elegir caminar en lugar de ir en auto siempre que sea posible. Pueden elegir calcular los números sin una calculadora, y recordar números telefónicos como una vía de personalizar sus conexiones. Elijan nadar o montar en bicicleta como ejercicio en lugar de utilizar equipos deportivos de entrenamiento.

Como parte de su rutina de simplificación pueden
eliminar algunos dispositivos que ahorran trabajo. Quizás no utilizar el email o descargar música es su forma de mantenerse simbólicamente cerca de la tierra. Pueden conocer lo que les ofrece el mundo moderno a manera de información y tecnología, mientras que a la vez son conscientes de las áreas de su vida donde quieren mantener las cosas en lo básico. Reconozcan cuando sienten los efectos de la sobrecarga informativa, demasiados aparatos, o demasiada complicación y cambien a un entorno que les agrade durante el tiempo que quieran hacerlo. Simplificar su vida puede ser una forma de incrementar su percepción de su conexión al Tao.

Aquí tienen tres sugerencias para regresar a lo básico

Practiquen el aprecio radical – involúcrense con alegría en cosas que dan por sentado, tales como su hogar, su jardín, sus alimentos, su ropa, su familia y amigos. Elijan prestar atención dando gracias y sintiendo un aprecio amoroso.

Vean el paraíso en todo lo que les rodea – Repiensen sus creencias de que deben viajar, ser mundanos y experimentar tierras y personas distantes para tener una vida placentera. Cambien su visión para ver el placer de lo que tienen, de donde viven y de quienes son. Encuentren placer y alegría en lo simple y cultiven la utopia de sentir el Tao en cada pulgada cúbica de espacio.

Dediquen un día al alimento – Aprecien la inteligencia misteriosa que creó el alimento para su salud y placer y digan una oración con cada conexión hacia esto. Ir al supermercado, al cocinar, planear una cena, comer en un restaurante, comer algo ligero o hasta comer palomitas de maíz en el cine son algunas de las oportunidades para explorar conscientemente las conexiones con los alimentos que son parte del ciclo interminable del Tao.

Namaste,