Gracias

Gracias

jueves, 2 de noviembre de 2017

El poder la la vulnerabilidad. Por Isha


Muchos de nosotros no sabemos lo que significa amarnos. Más allá de tener una vaga idea sobre el tener confianza en uno mismo, sigue siendo un concepto abstracto. Muchas de las personas que aparentemente son muy confiadas no se aman en absoluto. Yo lo sé, porque yo era una de ellas. Siempre aparentaba ser extrovertida, entretenida y encantadora, pero estas cualidades eran la máscara que ocultaba mis inseguridades, para que nadie las notara.

Para amarte a ti mismo debes abrazar las partes tuyas que rechazas. Es amando esas partes - el resentimiento, los celos, la rabia, la vergüenza, la inseguridad - que serás libre de ellas. La verdadera fuerza vendrá sólo cuando descubras el poder de la vulnerabilidad. 

La mayoría de nosotros
evitamos a toda costa la vulnerabilidad. La sociedad nos ha enseñado que ser vulnerable es ser débil, pero es todo lo contrario. Cuando somos vulnerables estamos siendo reales, nos estamos mostrando exactamente como somos. La vulnerabilidad nos permite aceptar lo que es y en esta aceptación podemos ser más amor y auto sanarnos con la fuerza de nuestro ser.

A menudo las parejas que visitan nuestros centros de retiros en México y Uruguay llegan al borde del divorcio. Por lo general se han estado ocultando secretos sin expresar lo que sienten. En ocasiones han sido infieles y esto ha creado tanto resentimiento, que pareciera que el amor se ha drenado por completo. Lo interesante es que cuando empiezan a expresar todos sus juicios, a “sacar los trapos sucios al sol”, tras el shock inicial, resurge aquel amor que estuvo presente cuando se unieron. Esta es la magia de la vulnerabilidad. 

La vulnerabilidad y la emoción son el lenguaje del corazón. Cuando soy vulnerable mi corazón está abierto para dar y recibir, sin protegerse con máscaras o engaños. Al ser vulnerable entras en lo desconocido, sueltas el control, enfrentas el miedo al rechazo y pones tu propia verdad por encima de la necesidad de complacer a los demás. La vulnerabilidad es el acto más elevado de amor a uno mismo, la clave para liberarnos de la co-dependencia y la aprobación externa. 
Cuando comencé a permitirme ser vulnerable, me sorprendió lo que encontré. Siempre había sido una mujer muy fuerte, con todo bajo control, por lo que me sorprendió encontrar dentro de mí a una niña necesitada, abandonada, con miedo, desilusionada e insegura. Llegué a amarla tal y como era y sólo entonces pudo surgir por fin mi grandeza. Y esto es válido para todos nosotros.

Tenemos que amar a ese niño interior que se esconde detrás de máscaras para proteger su fragilidad. A la luz del amor se transformará en más amor. No tengas miedo de sentir y liberar lo que has ocultado o negado: se requiere mucho más esfuerzo ignorar los aspectos internos, que darles amor incondicional. 

Acepta los aspectos de ti mismo – son una parte tuya y no puedes negarlo - no los transformes en algo malo o incorrecto, abrázalos con honestidad y aceptación.

Isha