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sábado, 25 de noviembre de 2017

Amor, la esencia de todo lo que es. Por P'taah

P’taah: Entonces, ¿Qué es el amor? En un sentido amplio, claro está, amor “la esencia del amor” es simple y llanamente la esencia del Todo lo que Es. Así que es esta esencia del Todo lo que Es la que impregna todo átomo, y toda molécula de la existencia.
Ahora bien se pueden preguntar qué es lo que tiene que ver el amor tal y como lo entienden en las relaciones humanas, con el que crea universos. La esencia del amor, la esencia de lo sublime, la esencia de la expansión, todo esto que son la emociones humanas más elevadas, son el reflejo de la esencia del Todo lo que Es.

Interlocutora: P’taah, puedo concebir el ideal del amor incondicional, pero me parece que todas las relaciones que tenemos, de una u otra forma están basadas en el miedo.


P’taah: Así es, esto es así porque por ejemplo, el amor en su máxima expresión es aquel que no requiere nada a cambio. Mientras que en la mayoría de los casos el amor en las relaciones humanas, proviene de la necesidad. ¿No es así?
Podrías decir que el amor que normalmente viene menos de la necesidad es el de los padres hacia sus hijos, ya que en circunstancias normales los padres desean sólo lo que es el mayor bien para el hijo. Harían cualquier cosa con tal de asegurar la seguridad del pequeño, incluso hasta dar sus vidas para asegurarse que el niño sobreviva.
Echémosle un vistazo al estar enamorado, ese maravilloso estado que podrían definir como de locura, donde todo se ve maravilloso, donde todo es hermoso, donde todo está iluminado. Eso también es parte de la Luz de la Creación. No
nos estamos refiriendo a la necesidad que crea la idea de posesividad, sino más bien a la ligereza cuando se está conectado con el corazón.
Interlocutora: Pero de nuevo al igual que con el niño, esto sólo dura un tiempo limitado y siempre se transforma en la necesidad de querer ser amado, o en la dificultad para sentirse merecedor, o el miedo de quedarse sólo, o el querer controlar...

P’taah: Así es, miedo. Bien, ¿qué tal si aprenden que quienes son es un reflejo del amor y la luz del Todo lo que Es y en ese pleno aprecio por su propia divinidad, no pueden hacer otra cosa que deleitarse con la luz de la Divinidad reflejada en todo lo demás? Ahora bien, para la ligereza y alegría con respecto al pasado y al mundo, lo único que se requiere es apreciación.
Interlocutora: Supongo que la pregunta sería: ¿cómo lo podemos prolongar? Quiero decir... todos hemos tenido estos momentos por amor, o con nuestros hijos, o simplemente siendo, pero nunca hemos sido capaces de sostenerlo. No metemos en el miedo y lo perdemos.

P’taah: Así es. ¿Cuál crees que es la respuesta?

Interlocutora: Bueno, sé que la respuesta es seguir abrazando los miedos y poco a poco ellos nos dejarán.

P’taah: Hay un aspecto importante en esto y es el ahora. Estar presentes en vez de paralizados por los miedos de un futuro coloreado con los miedos del pasado. Cuando están presentes en el ahora, se dan cuenta que de hecho nada falta, ni tampoco el amor. La apreciación es parte del amor, la apreciación por la plenitud del momento.

Interlocutora: ¿Entonces tal vez la pregunta sería: ¿cómo permanecer en el ahora?

P’taah: Bueno, es cuestión de dónde está el enfoque. No están en el ahora en todo momento, porque están constantemente planificando el futuro. Pero les decimos que en los momentos de incertidumbre, en los momentos de miedo, tienen una elección de conscientemente regresar de ese pantano de inseguridades basado en el futuro y decir: Eso fue en aquel momento, ahora ¿cómo es?, ¿quién soy y quien puedo ser en el ahora?
Parte de todo esto tiene que ver con el hecho de que aman las historias y crean escenarios tipo “y si...” Lo cierto es que aunque puedan crear todos los escenarios hipotéticos que quieran, mientras estén intensamente enfocados en ellos, realmente no están en el ahora, el cuál es su lugar de poder y donde de hecho reside el amor. ¿Entienden?

Interlocutora: Imagino que sí. Estoy pensando ahora en una relación que tengo, en la que siento amor y quiero seguir amando, sin embargo no es totalmente satisfactoria y por lo tanto pienso que debería buscar algo más. Pero si soy sincera, si pudiera amar plenamente no estaría buscando nada más. ¿No es así?

P’taah: Es correcto. De hecho si pudieran permanecer sin enjuiciar nada y sin saltar al vacío de las dudas y los miedos con respecto a perderse algo más, entonces cada momento sería un momento de amor.

Interlocutora: Si.

P’taah: A veces también pasáis por el miedo a perderse a uno mismo.

Interlocutora: Supongo que ni si quiera sé cuál es la pregunta, pero tiene que ver con la propia individualidad versus el amor incondicional. Si cada uno amara de manera totalmente incondicional, uno se perdería en ello y por eso nos aferramos a esta sensación de separación, de individualidad.

P’taah: ciertamente, pero la individualidad realmente no se puede perder nunca.


Interlocutora: ¿No se puede perder?

P’taah: No, no se puede perder sin importar que. Incluso cuando se funden al éxtasis de la unión con el universo, siempre está el individuo que se está fundiendo. ¿Lo entiendes?

Interlocutora: Entiendo.

P’taah: Así que es el gran misterio el que cada uno siendo único e individual y aún así cada uno estando totalmente fusionado en el Todo lo que Es, parte de la no separación.
Les hemos dado mucho en lo que pensar queridos. Así que hagamos una pausa y continuaremos nuestra discusión para el próximo mes.

Jani King /P'taah
www.Ptaah.es