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martes, 27 de junio de 2017

Ser honesto con uno mismo. Por P'taah


Interlocutora: P’taah, Por fin he encontrado una relación llena de alegría, libertad y plena satisfacción, pero está surgiendo el miedo de volver a una relación en la que esto no sea así para nada.

P’taah: Querida ya no eres la persona que tuvo esas relaciones hace tiempo. Tampoco vas a atraer a tu vida los mismos aspectos de la personalidad, de aquellos con los que estuviste antes. Estamos hablando, claro está, del control abusivo. Ahora ya no vas a atraer eso. Ya no eres esa frecuencia. 

Interlocutora: Sin embargo, esta relación tan satisfactoria que he atraído tiene otros miedos profundos.

P´taah: Así es. Es como si se hubiera invertido la balanza y ahora eres tú quien es percibida como la persona poderosa que está al mando. 

Interlocutora: Si, y algunas veces cuando afrontamos
nuestros miedos más profundos (ya sabes que hasta cierto punto he abrazado muchos miedos) pero cuando me pongo con otras personas a hablar sobre sus paranoias, su verdadera naturaleza, cómo son cuando están en el amor, enfermedades mentales o cualquiera de estas cosas, parece como si estos miedos son más profundos de lo que yo soy capaz de abrazar.

P’taah: Son miedos muy
profundos y muy poderosos porque son temas que jamás se han afrontado… no sólo en esta vida sino muchas en muchas otras.

Interlocutora: Eso es, y sé cuán poderosa es la herramienta del niño interior al abrazarlo y respirar con él, en el momento en que aparecen los miedos y todo lo que nos dices sobre la llave de la transformación. Sin embargo, sigo sintiéndome completamente incapaz de transformar estos miedos a un nivel tan profundo y sé que muchos otros sienten lo mismo. ¿Podrías hablarnos un poco más sobre esto?

P’taah: Aquí hay dos cosas. Una es que no hay nada
que arreglar. Y la otra es que sólo pueden lidiar con lo que les está sucediendo en el momento presente. Ustedes ven su vida y se dicen: “Oh Dios mío todavía estoy en este inmenso pantano de agitadas energías oscuras, de paranoias, o lo que sea, que no ha sido resuelto… y nosotros les preguntamos, a lo largo del día y de sus actividades diarias, ¿cómo va todo? Lo cierto es que muy bien. 

Interlocutora: Así es.

P’taah: Así que tienen una relación en la que surge esto o aquello. Y es sólo en ese momento de reconocimiento en el que tienen una elección, pueden bloquearse y comportarse según el antiguo patrón o no. 
Todos ustedes tienen la idea de la perfección, de cómo debería ser, es casi como si tuvieran un modelo o plantilla de cómo debe ser un ser iluminado. Bueno la verdad es que eso no existe. Ustedes son perfectos ahora. Ustedes son perfectos incluso en sus miedos, en sus desesperaciones, en sus adicciones. Ustedes son perfectos, son expresiones de la Fuente. 
Entiendan que realmente no hay nada que arreglar, ni incluso esas partes de ustedes que les parecen imperfectas y que realmente desean cambiar. Se pueden relajar en lo que son sin el juicio de que no son normales, o que no son como los demás consideran que deben de ser, sin el juicio de que no cumplen con lo que se espera de ustedes socialmente, según la idea de lo que una persona perfecta debería ser. ¿Entienden? 

Interlocutora: Entiendo, pero también se trata del dolor que produce no estar en la alegría. No es que no sea perfecto. Es más bien como algo que no está bien ya que de otra manera no habría dolor.

P’taah: Ciertamente querida. Se trata del juicio.

Interlocutora: Si, estoy empezando a darme cuenta.

P’taah: El dolor viene del juicio de que no son perfectos. Puede que digan “No pienso conscientemente en ello, lo de ser perfecto,” pero hay un tipo de impronta, por así decirlo, es la impronta de la consciencia colectiva y todos ustedes están aterrados de ser diferentes de esa impronta. 
Algunas veces hemos dicho que aquellos en el camino espiritual sufren más de esto, ya que el ideal es que deben de ser un ser iluminado. Si no lo son entonces hay algo que no está bien, hay algo sobre ustedes que no es perfecto. Como pueden ver se presenta una gran dicotomía cuando se juzgan a ustedes mismos de que no valen lo suficiente y esto por supuesto crea dolor y la resistencia a este juicio crea dolor. ¿Entienden? 

Interlocutora: Si, voy a darle un par de vueltas a esto. Quiero decir, en mi caso me siento deshonesta y mi miedo me mantiene siendo deshonesta. No me siento cómoda porque siento que no estoy hablando mi verdad. Así que no puedo estar en esa situación y a la vez tener el juicio de que debo decir mi verdad.

P’taah: ¿Y entonces cuál sería tu verdad querida? 

Interlocutora: No lo sé. (risas) Que hable mi verdad sin miedo.

P’taah: Cuando te ves a ti misma ves algo muy diferente a lo que yo veo en ti.

Interlocutora: Si, Si

P’taah: Y este juicio sobre el miedo es lo que les mantiene apartados de todo lo que pueden ser, porque esa es la naturaleza del ser humano. Sin embargo, lo que es más importante es que se puedan decir la verdad a ustedes. ¿Entiendes?

Interlocutora: Si. 

P’taah: Al decirse la verdad a ustedes, entonces no tienen porque abrir la boca. 

Interlocutora: Eso es muy interesante. Así que lo que dices es que si podemos decirnos la verdad a nosotros mismos, entonces lo que somos en ese momento al ser capaces de ser sinceros con nosotros mismos, brilla tan fuertemente que los demás lo captan incluso si no decimos nada.

P’taah: Sin lugar a dudas.

Interlocutora: Interesante. Gracias P’taah.

Jani King /P'taah