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miércoles, 22 de enero de 2014

Los problemas no pueden resolverse en el mismo nivel que han sido creados

Siempre les digo que cualquier “embate” de nuestra vida, ya sea un problema, una enfermedad, la pérdida de un enamorado/a, un problema económico/financiero puede ser sanado con las 4 frases, ó con cualquier otra herramienta… siempre y cuando seamos conscientes de lo que está ocurriendo, sin reaccionar, sin expectativas, sólo observando sin juzgar… sin resistirnos… sin luchar contra eso… simplemente amando eso… permitiendo que SEA.

Recuerdo cuando leía las enseñanzas del Maestro Eckhart Tolle… en EL PODER DEL AHORA… “ESTE MOMENTO”… “Amar este momento con todo lo que trae”… Yo decía:
“WOW! Si tan solo esto fuera posible…!” Estar “PRESENTES” siendo conscientes de que “no hay nada más inútil que resistirse a lo que ES” (una de las frases de este maestro que más me han impactado). Luego comprendí que TODOS nuestros “reconocidos maestros” nos habían estado tratando de decir lo mismo: NO TE RESISTAS… ENTREGATE AL MOMENTO… como si fuera tan sencillo… ¿Cómo puedo yo quedarme de brazos cruzados? ¡De ningún modo! ¡“Tengo” que hacer algo al respecto!

“Tengo” que ayudar a otros” (como si eso fuera posible)… “Tengo” que ayudarlos a “cambiar” (como si eso fuera posible)… “Tengo” que hacer justicia (como si supiéramos “algo”)… Siempre enfocados en el AFUERA (donde jamás ejerceremos nuestro poder infinito)… “Otros tienen que cambiar”… “Otros tienen que darse cuenta”… para que YO sea feliz!!!????


Esto se llama resistencia a lo QUE ES. La resistencia viene de nuestras creencias. Y la primera creencia es que no podemos manejar nuestro interior… es la creencia de ser totalmente dependientes del afuera… es pensar que los pensamientos, acciones y palabras de “otros” manejan nuestro “destino”.

La ÚNICA verdad es que sólo nosotros podemos manejar nuestro destino y… ES LO UNICO QUE PODEMOS MANEJAR!!!. Y la resistencia crea enfermedad, problemas, dolor y muerte.

La enfermedad surge al nivel del Aumakua y el mensaje es “algo tiene que cambiar DENTRO”... y normalmente ese “algo” es “prestarse atención a uno mismo” volver de “retorno” al ADENTRO de uno mismo (oh! la comunicación con el Unihipili... exacto!)... no podemos resolver ningún problema (ni de salud, ni de cualquier otro tipo) en el mismo nivel que ha sido creado (Einstein)... necesariamente tiene que llegar ese entendimiento de que el problema nos está pidiendo un cambio interno. Y todavía tenemos que resolver algo aún peor... no podemos resolver los problemas internos yendo “afuera”...

Todo el tiempo hemos preferido ir con el relojero en lugar de ir con el Fabricante del reloj... El Fabricante… que es Quien nos ha diseñado, es Quien SABE exactamente cuáles son las partes que pueden estar fallando... y es Quien tiene todos los elementos para arreglarlas (sin desperdiciar ni un solo elemento, de hecho... sumamente eficiente, por otro lado).

Amados... dentro de cada uno está implícito el Fabricante del reloj... es inherente a nuestra naturaleza y a la naturaleza toda. Eso está demostrado en nuestra experiencia... pero seguimos insistiendo con la “cultura”... con lo que debe ser... con lo que hemos elegido creer... La experiencia nos dice, desde muy pequeños, que si nos lastimamos externamente, el Fabricante reúne todo lo necesario… mueve todas las piezas, para que ese lastimado sea reparado… en tiempo récord. Para ello, hay una “agregación plaquetaria” que evita que la sangre siga saliendo… hay un movimiento celular intenso que genera piel nueva y…como si fuera poco, hay un increíble y sofisticado sistema inmune que evitará que cualquier agente patógeno se instale en la herida. Lo hemos visto funcionar miles de veces. Qué nos hizo creer que este Fabricante funciona perfectamente AFUERA con tanta exactitud y precisión y que cuando tiene que hacerlo ADENTRO se vuelve tan “incompetente”?

Siempre nos fue más simple tomarnos una pastilla antes que prestar atención a lo que ocurre dentro... ó tal vez creímos que no somos lo suficientemente buenos como para lograr algo así. Lo cierto es que es mucho más simple ir adentro y comunicarnos con el Fabricante que tapar lo que nos quiere decir con una pastilla que se lleva los síntomas a otra parte. El Fabricante responde en tiempo récord. Pero eso requiere que pongamos nuestra confianza en él, y no en el afuera.

Hemos entregado todo nuestro Ser a los manejos del AFUERA… Tanto a la medicina como a la religión... la religión se ha encargado de nuestro espíritu y la medicina de nuestro cuerpo. Así hemos entregado a cualquier “externo” todo nuestro Ser. Es hora de hacernos cargo, hacernos 100% responsables... del único ser humano que pusieron a nuestro cuidado…

La Paz comienza conmigo.


Verónica Tomzic