Gracias

Gracias

jueves, 1 de agosto de 2013

Miedo a experimentar la propia Luz. Por Viví Cervera

Le he preguntado a algunas personas: ¿Cuál es tu mayor deseo en la vida? Y me han respondido: escribir. Y vuelvo a preguntarle(s): ¿Por qué no lo has hecho? Entonces responden: por miedo.
Miedo de situaciones como:

1. El qué dirán las demás personas cuando me lean. Temo sus críticas, sus juicios. Temo incluso su aprobación.

2. Tengo miedo de sobresalir de entre la multitud, de mostrar mi rostro, de ser visible.

3. Tengo miedo de ser éxitos@ y también tengo miedo de fracasar.

Y estos son, miedos razonables; porque son muy humanos y porque provienen del acto de razonar. Y nosotros razonamos (vivimos en el pasado) todo el tiempo.

Yo no tuve la oportunidad de experimentar el
miedo de la misma forma que otras personas, ya que no esperaba nada ni a nadie. No esperaba nada de mí. Simplemente tenía el deseo de escribir, así que un buen día abrí un blog en la red y comencé a hacerlo. En cada palabra era (soy) yo misma. Nada más importaba, ni siquiera que la claridad, el orden o la lucidez brillaran por su ausencia.

Escribía por placer, por gusto, por amor al arte, no para llegarte, no para ganar dinero, no para ganar un lugar, prestigio o respeto. Y cuando escribes sin intención de nada, ya tienes todo a tu favor porque lo poco o mucho que llegue a tu vida a partir de tus textos ya es ganancia. Si únicamente llega un lector o lectora que conecta contigo, si sólo esa persona se beneficia de tus escritos, ya hiciste un trabajo perfecto, tu esencia iluminó la vida de alguien. Ese es el propósito final de escribir.

Una de las cosas que siempre te he dicho es que no estoy de acuerdo con las etiquetas. No soy el tipo de mujer que está interesada en ser la “buena” de la película. No intento venderte la imagen de que tengo una sonrisa permanente en el rostro o de que voy a responder positivamente a lo que en determinado momento me plantees porque soy el resultado final de tus creencias. Con base en esto te escribo.

Entonces sólo hazlo!.

¿Y qué si eres cursi? Las personas enamoradas amamos lo cursi.

¿Que no tienes buena ortografía? Pues si le duelen los ojos a quien te lee no es tu problema. Allá ellos si se pierden de tu mensaje.

¿Que no te sabes expresar? Hay una expresión que vale más que las palabras y es aquella que sale del corazón porque llegará a otro corazón, te lo aseguro.

Entonces no dejes que te asuste tu propio brillo, porque ya eres una estrella. Tampoco tienes que ser como crees que el mundo espera que seas. Sólo muéstrale tu rostro y así como eres serás amad@. Eso me lo enseñaste tú. Gracias por eso.

Gracias por leerme.